... de zapatos

Siempre le digo a mis hijos que coloquen los zapatos en su sitio. 

Nos facilitamos la vida cotidiana cuando guardamos los zapatos con los zapatos, los cubiertos de la comida junto con los cubiertos de la comida, las camisas con las camisas, ... y aún así muchas veces no encontramos lo que estamos buscando.

Información y jugar con ella (almacenarla, procesarla y transmitirla) esa es y ha sido la función de la informática.

En los sistemas informáticos siempre se ha planteado la necesidad de ordenar la cantidad creciente de información de una forma coherente, y se ha recurrido a diferentes paradigmas o metáforas que permitan intuir la manera en que esa información es almacenada.

Comparar un disco duro de ordenador con un archivador con cajones, o imaginarlo como un árbol del que cuelgan ramas donde uno crea o almacena determinados documentos, acceder a los documentos o programas como si estuviesen en un escritorio, ... son sólo formas de intentar "visualizar" lo que en realidad no dejan de ser unos y ceros.

Almacenar documentos en la nube o los escritorios virtuales en la nube no son si no metáforas en las que se "deslocaliza" el archivo para pasar a estar en a saber que servidor de a saber que lugar.

En cualquier caso, a efectos personales, lo importante es saber y poder acceder a la información creada y poder controlar el grado de privacidad de esa información.

Quizá la web 4.0, posterior a la web 3.0  que se conoce como web semántica, permita acceder a nuestra información o a la de otros, mediante otro paradigma distinto, tal vez usando gestos con las manos, o la voz, u ojos, o pegando saltitos mientras cantamos el coco guagua.

Y tras una o varias décadas podremos decir "Robby guarda los zapatos"(cfr. "Planeta prohibido"). Mientras tanto yo le seguiré pidiendo a mis hijos que coloquen los zapatos en su sitio.

... de mosqueteros

Uno para todos, todos para uno ("Unus pro omnibus, omnes pro uno"). Reconozco que antes de consultar en la wikipedia la frase únicamente me sugería la novela de los tres mosqueteros  de Alejandro Dumas, desconocía que se conoce como lema nacional, no oficial, de Suiza. Pero hoy me viene a la mente pensando en las tendencias actuales de crowdfunding y coworking. 

Las tecnologías digitales actuales, después de varias lustros de implantación, han favorecido que gran parte de la información esté disponible para gran parte de población, por lo menos eso tiende a ocurrir en nuestras sociedades del primer mundo y confio en que esa misma suerte corran el segundo y tercer mundo próximamente.

El romanticismo literario de Alejandro Dumas quizá cuenta hoy en día, en el ámbito mercantil, con formatos empresariales donde los proyectos personales necesitan de la colaboración como elemento fundamental. El crowdfunding, el joven D'Artagnan con la colaboración de los tres mosqueteros fieles al rey salvaguardan el honor de la reina,  supone el posible triunfo de proyectos que inicialmente no cuentan con el soporte económico tradicional, pero que por su interés pueden encontrar fuente de financiación en aportaciones casi anónimas.

Tres mosqueteros que han compartido cuartel, guardias y juergas acaban siendo el mejor aliado que D'Artagnan puede encontrar para conseguir un proyecto que inicialmente puede parecer imposible, y más cuando incluso inicialmente se enemista con ellos. Los espacios de coworking tienen algo de eso, lugares donde se comparte y cocrean proyectos, donde las vivencias y experiencias de unos pueden suponer el aprendizaje de otros y donde la colaboración e información debe fluir lo más libremente posible, la tecnología actual lo permite.

En fin, uno para todos y todos para uno, romanticismo literario traído a la fría época dorada de los bits. ;-)

... de arroz 2.0


Me encanta el arroz en todas sus variedades, como guarnición, en paella, arròs brut, arroz blanco, largo, normal, basmati, bomba, ...

Últimamente están muy de moda los programas de cocina, las webs de cocina y todo lo que rodea la sencilla actividad de alimentarse, incluso en ocasiones rozando el "snobismo" respecto a cómo presentar un sencillo plato de comida. Resulta inhumano que mientras en algunas partes ensalzamos la belleza de un plato de a saber que exquisitez en otra parte alguien no tenga ni plato, ni qué comer. En fin... brechas.


Hablar de identidad digital, TIC, herramientas web 2.0, empresa, profesionalidad, globalización, sociedad de la información, organización digital,... supone tratar la información como materia prima de la nueva sociedad, y de cómo esa información ha venido a modificar toda relación que podamos tener con productos, servicios o personas, de como la imagen personal o de una organización puede estar expuesta no sólo a la observación de una o varias miradas si no a la vista global de miles o millones de personas. Hoy más que nunca conviene que personas y organizaciones sean muy fieles y consecuentes con la imagen e información que proyectan, y que el servicio o producto que ofrecen sea fiel reflejo de lo que el usuario o consumidor espera. 


En este nuevo panorama (sXXI) las organizaciones, con las herramientas informáticas, tienen mayor facilidad para detectar que partes de sus procesos internos o externos deben ser modificados, para responder, lo más rápidamente posible y de la forma más concreta, a cualquier inconveniente. Pero una organización no puede conformarse con adaptarse internamente a la constante situación cambiante si no que tiene que establecer vías de comunicación con otras organizaciones (asociaciones, clusters), no sólo del mismo sector, para ser capaz de aprender de las experiencias de otras organizaciones. Conexión y más conexión. 


La web 2.0 supone, entre otras cosas, aceptar que la educación, el aprendizaje y el mestizaje (mezcla) son elementos fundamentales de los que surgen nuevas ideas, servicios, productos. La tecnología actual conecta ordenadores, smartphones, etc... detrás de esos cambiantes dispositivos siempre hay un usuario, una persona con unas necesidades. En las últimas décadas la tecnología se ha hecho cada vez más accesible y próxima al usuario, los dispositivos son cada vez más cercanos al usuario. La tecnología ha creado una brecha digital donde no todo el mundo tiene el mismo acceso a la información. La educación, el aprendizaje, los usuarios y las organizaciones, con sus conexiones, serán quienes determinen el grado de humanidad o deshumanización y la forma en que esa brecha digital se amplíe o reduzca en la web x.x. 


... 


No me extiendo más. Para preparar una paella se necesita elaborar un buen sofrito, añadir verduras y carne y/o pescado y una vez que todo ha mezclado sus sabores añadir el arroz antes o después del caldo, al gusto. Los detalles concretos se pueden encontrar en múltiples web's de cocina o en infinidad de video-tutoriales.

... bobadas


Corren “malos tiempos para la lírica”, la situación general no es para tirar cohetes. Es preocupante escuchar, en la cola del banco, como una señora con su pensión está alimentando a su familia y a la familia de su hijo que se ha quedado en el paro. Es preocupante imaginar la frustración de un padre/madre de familia, sin trabajo, que no tiene con qué alimentar a sus hijos. Es preocupante que un pequeño empresario no tenga dinero para pagar las nóminas de sus empleados. Es preocupante que un niño sufra por el divorcio de sus padres. Es preocupante que nuestra sociedad esté más interesada en el rescate de un banco que en el bienestar de los ciudadanos. Es preocupante que el transporte público sea cada vez más caro. Es preocupante que tener una vida normal se esté convirtiendo en un privilegio. Es preocupante que la gente se plantee cambiar de país para recuperar cierta esperanza. Es preocupante pensar que el mundo gira al ritmo que marcan unas monedas. Y lo más preocupante es pensar que todo eso va en aumento.

Todas esas realidades tienen un factor común, las personas que viven esos escenarios no han escogido su situación, y se ven en una realidad en la que se sienten superados.

Las tensiones y el estrés real, se producen cuando uno se enfrenta a algo que no ha programado, a algo para lo que no estaba preparado. Las situaciones cotidianas, las que uno escoge, por las que se opta, no deben preocupar, no deben estresar, deben tan sólo ocuparnos.

Tener un mes cargado de exámenes, tener que terminar las prácticas, que en el trabajo se produzcan roces, que discutas con los amigos o familiares, que metas la pata en una conversación, que no sepas como conciliar la vida familiar, que no tengas tiempo para tocar la guitarra o la batería, que junio sea el mes en que todos los alumnos deciden acosarte a preguntas, o incluso que la comida se te pegue en la sartén mientras piensas en qué escribir, no debe preocuparnos, sólo debe ocuparnos.

Basta pasear un minuto por la ciudad para respirar la preocupación de la gente. Padres/madres de familia mendigando dinero frente a una cafetería, poco tráfico en las avenidas que antes resultaban intransitables, locales que se alquilan donde hace años un pequeño comercio daba de comer a varias familias. Las cosas han cambiado, pero lo importante, en cualquier caso, es seguir teniendo presente que la persona es mil millones de veces más importante que sus circunstancias. Aún en los peores acontecimientos siempre se encuentra a alguien con una sincera sonrisa. En algunos momentos de la vida noventa y nueve cosas parecen ir mal y sólo una bien, y en otros momentos, noventa y nueve parecen ir bien y sólo una mal.

En fin… hasta donde “el bobo” sabe, todos hemos nacido para ser felices.

... de otros datos


Otra vez me encuentro delante de la pantalla del ordenador rellenando los mismos datos para entrar en otra página web que necesita suscripción. Tendría que haber contado las veces que he registrado mi nombre, apellidos, dirección, dirección email, nick, password y confirmación de password para darme de alta en webs que seguramente no volveré a visitar en la vida.

Está de moda eso de hacer “minería de datos”, extraer información relevante de los datos que cualquier usuario deja en su recorrido cotidiano por grandes superficies, centros comerciales y evidentemente Internet. Con nuestra voluntaria participación en redes sociales y la aportación de detalles en nuestro perfil social, estamos sirviendo en bandeja datos que cualquier “minero” empleará para descubrir nuestros hábitos de vida o de consumo.

Pero hoy no toca hablar de ese tipo de “minería”. Hoy toca usar el pico y pala para encontrar algún grano de arena, o con suerte una pepita de oro, en la inmensa montaña que construimos en nuestra vida cotidiana. O mejor, realizar tareas de alquimia y convertir cualquier grano de arena, cualquier situación normal, en pepita de oro.

Clase de alquimia para “dummies”, en cuatro pasos:

1.-Sentir: La arena está ahí, todo depende de tener la determinación de verla.

2.-Saltarse las reglas: La rutina, por desgracia, nos lleva a no apreciar lo verdaderamente importante.

3.-Jugársela: El que no arriesga no gana. “Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, coge los vientos alisios. Explora. Sueña.”( Mark Twain)

4.-Merece la pena: ”Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida” (Albert Einstein)

Me viene a la memoria un cuento que leí, hace ya muchos años, en un libro recopilatorio de Anthony de Mello. Sé que éste y otros muchos relatos me hicieron valorar lo que siento y pienso, y con ese mismo ánimo me tomo la libertad de transcribirlo.



El batallón se había replegado del campo de batalla a un refugio. La contienda era cruelmente combativa. El soldado, muy triste, pidió permiso a su oficial para rescatar al amigo del alma que no había regresado:

- "Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo".

- “Permiso denegado, soldado. No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto”

El muchacho no encontraba consuelo y sentía una necesidad poderosa de buscar a su compañero.

Siguiendo un impulso superior se escapó sin autorización. Al poco tiempo regresó mortalmente herido, arrastrando con gran esfuerzo el cuerpo de su querido amigo. El oficial lo recibió furioso:

- “¡Ya le dije yo que había muerto!¡Ahora he perdido a dos hombres! Dígame, ¿merecía la pena salir allá para traer un cadáver?”

- "¡Claro que merecía la pena, señor!. Cuando llegué, él todavía estaba con vida, maltrecho. Cuando me vio, su rostro se iluminó, y alcanzó a decirme en voz baja:

- "¡Mario... estaba seguro que me vendrías a buscar!"... y murió.



Que cada cual saque sus conclusiones.



... de llaveros.


Juraría que ya he probado todas las llaves y el condenado buzón no se abre. Paseo un manojo de llaves, que más parece, propio de un sereno, del Guardián de las llaves de Matrix o del mismísimo Daniel Russo. Y encima aderezado con un “discreto” taco de madera de 5x4x1 cm todo mugriento, que hace las funciones de llavero; regalo del día del padre de hace casi una década, del que me es imposible deshacerme sin crear un conflicto paterno-filial.

¡No, querida vecina!, si me ve usted con la mano pillada en la boca del buzón no es porque esté robándome a mí mismo la correspondencia, sino porque la susodicha cajita se ha convertido en un preciso cepo que, a este paso, acabará obligándome a llamar a los bomberos para recuperar mi libertad. Como comprenderá no puedo subir a casa y dejar aquí mi mano, ¿qué iban a pensar los vecinos? .

La creatividad tiene algo de buzón, nos obliga a buscar la llave correcta que fácilmente nos permita descubrir qué hay más allá. La llave más grande o más bonita no necesariamente nos va a servir. El tema es dar, entre todas las posibles, con la que encaje en la cerradura. Cada cual pasea sus propios llaveros, unos hacen garabatos en un papel, otros preciosas anotaciones en un coqueto moleskine y otros más “modernos” recopilan textos en un documento Word o los colocan en Evernote.

Lo fundamental es la actitud, ir por la vida observando los buzones y conservando el deseo de querer convertirnos en porteros de nuestros pensamientos. Lo creativo es ir capturando algún pensamiento, de esos 70.000 que dicen que tenemos al día, con la intuición de que nos pueda servir en el presente o en el futuro.

Con el tiempo uno va acumulando llaves, en el llavero paseo una de un candado de bici que ya no existe, no me sirve para el candado; pero sé que es la que puedo emplear en la playa, a falta de abrelatas, para abrir el tapón de la cerveza sin temor a que se rompa.

¡Por fin abro el buzón!, sólo publicidad y facturas, quizás mañana una postal de algún amigo viajero o tal vez una carta de amor.

... de tomar asiento


En el comedor de mis abuelos, en un pequeñísimo pueblo de la provincia de Salamanca, en la Castilla profunda, las sillas eran todas distintas; las había altas, bajas, cojas, sin cojera, con asiento de mimbre o macizas. Cuando nos sentábamos a comer, cada uno de los comensales tenía una perspectiva bien distinta de la mesa. Si tenías suerte y ocupabas una silla de las altas, podías resultar, aparentemente, más alto que tu hermano mayor y obtener cierta ventaja posicional frente a las personas y los alimentos distribuidos en la mesa. Y si por fortuna ocupabas la más alta y erguías la espalda, podías llegar a sentirte como un rey entronizado mirando a tu corte y sintiendo la envidia en los ojos de hermanos y primos que deseaban arrebatarte toda la autoridad.

Hoy es difícil encontrar un comedor donde las sillas no sean todas iguales y estén armoniosa y milimétricamente situadas alrededor de la mesa. Tanto si proceden de Ikea como de  Roche Bobois todas están formadas y uniformadas como si fuesen los soldados de un batallón custodiando la mesa. Los tiempos han cambiado, y mucho. Hemos pasado en unas pocas décadas de un consumo artesano a un masivo consumo de productos masivos.

En los últimos años la “guerra” se está librando en el consumo de contenidos, los formatos digitales han revolucionado el campo del cine, la música y hoy en día el mercado editorial. Los avances tecnológicos no han supuesto una desaparición de contenidos si no la propagación de éstos en nuevos formatos y medios. Internet, el “mp3”, los codecs de video, y ahora los diferentes formatos de ebooks, no revolucionan, de momento, el contenido, si no la forma de consumirlos.

Una película no es mejor o peor por verla en el cine o en el salón de tu casa. Una canción no es mejor o peor por oírla en un concierto o en un mp3 del Carrefour. Un libro no es mejor o peor por leerlo en papel o en un ebook. La experiencia puede ser distinta, pero el contenido es el mismo.

Hace un par de años que no consumo ni descargo música “comercial”, con Jamendo he descubierto compositores que colman sobradamente mis gustos musicales (Roger Subirana Mata, Kendra Springer, Greendjohn,…), con TED o los documentales de youtube voy servido audiovisualmente hablando, y mediante twitter he conocido no sólo la obra de un autor vivo si no también sus aparentes inquietudes.

Esa cercanía que ofrecen los medios actuales, entre autor y consumidor, es el valor añadido que distingue en los tiempos modernos los diferentes productos y lo que personaliza la experiencia en el consumo. No espero que los productos sean ni más ni menos, si no que sean más o menos artesanos, únicos y personales, que tenga una experiencia única y personal de un producto masivo, que me siente en la silla y pueda ver la mesa desde un punto de vista único.

Tomemos asiento … la fiesta no ha hecho más que comenzar. La auténtica revolución no está en los medios, está en el contenido.


Publicado en endos.zero (nº5)

... de DDD


¡Cuac! ¡cuac!, un pato blanco entra por la ventana en el cuarto de baño y coloca una pastilla de gel azul en el interior del inodoro. Un monigote orejudo y peludo con cara de cabroncete, y enseñando el culo, le arranca un brazo a una muñeca y desayuna un bol de cereales con chocolate. Apago la tele y miro la cartelera, "Tintín", "El gato con botas",...

Ya no nos sorprende ver como personajes creados por ordenador nos muestran las bondades de determinado producto, o cómo en una película es capaz  el sintético protagonista de realizar acrobacias imposibles. Pero no siempre ha sido así.

La animación por ordenador tuvo unos inicios muy distintos a los productos que vemos hoy en día. Sería como, por ejemplo, intentar comparar las pinturas rupestres de la Cueva de Altamira con el Guernica. En cualquiera de los casos la intencionalidad siempre ha sido la misma; capturar una realidad y plasmarla de una forma personal, pero las técnicas empleadas en ambos casos son abismalmente distintas.

Casi todo el mundo cree que algunos de los planos de "2001" (1968) fueron los primeros elaborados por ordenador, pero es un error. Las técnicas que se emplearon fueron las de animación clásica, pero tratadas de forma "moderna" para darle ese ambiente de computación que la película necesitaba.

Las primeras imágenes sintéticas incorporadas en el cine se le deben a Saul Bass, que consiguió en los créditos del film "Vértigo" (1958- Alfred Hitchcock) adentrarnos, con unas espirales psicodélicas, en las fobias del protagonista. A Saul Bass, y algunos más, se le atribuye la paternidad de los créditos como introducción argumentativa y no sólo como listado de actores, guionistas, directores, etc.

Hay que esperar casi 20 años para que Edwin Catmull y Fred Parker en 1972, y de modo experimental como proyecto universitario, realizasen una secuencia en la que aparece modelada y animada una "mano izquierda"; la de Ed Catmull. Juntos fundaron una pequeña empresa que con el transcurso de los años acabó siendo Pixar, supongo que suena.

Hasta ahí llegan nuestras cuevas de Altamira, a partir de ese momento la historia empieza a ir más rápido. “Tron” (Steven Lisberger, 1982), casi veinte minutos de película completamente digitales; recuerdo haber salido del cine con ganas de montarme en una de esas extrañas motos, recorrer a toda velocidad laberintos y encerrar sin piedad a los contrincantes.

La película “Tron” impresionó a John Lasseter y Ed Catmull. La creatividad de uno y la técnica del otro dieron como resultado varios cortos, “Las Aventuras de André y Wally B.”(1984), “Luxo Jr.”(1986) -la lamparita que luego se ha convertido en icono de Pixar-, “El sueño de Red“ (1987),”Tin Toy”(1988), “Knick Knack” (1989),etc.

Y unos años después, el hito, Toy Story (1995-John Lasseter); primer largometraje íntegramente generado por ordenador. Se rumorea que tuvieron que rehacer varios minutos de animación del principio de la película, por que en los años que tardaron en realizarla, las calidades del render habían mejorado notablemente y el espectador podía notarlo. Al margen de anecdotarios, los que ya somos mayorcitos y los que no lo son tanto, tenemos grabada esa melodía de …  hay un amigo en mí y el famosísimo … hasta el infinito  ¡y más allá!.

Desde ese momento y cada vez con mayor frecuencia, Pixar y Dreamworks, como grandes productoras, han colocado películas 3d en las pantallas.  Llevan ya más de una década compitiendo por alcanzar el mayor número de espectadores en cada uno de sus proyectos de animación, llevando la contraria a Calderón de la Barca (con todos mis respetos)  y haciendo de los sueños una vida.

En lo personal me he sentido hormiga revolucionaria en Antz(1998), he reído con el  guarro de Sherk (2001), he visitado con unos pingüinos Madagascar(2005), he sentido la velocidad con Rayo McQueen en Cars(2006), he deseado volar por Pandora como un Avatar (2009), me he emocionado con la ternura de un viejo en Up (2009),...

Al ritmo que vamos, igual en el cine del futuro los actores son completamente reemplazados por actores virtuales; para algunas inexpresivas interpretaciones ojalá no tuviésemos que esperar tanto. Quién sabe si en la octingentésima nonagésima cuarta edición de los Premios Óscar el actor John Renderman XXV superará, con su interpretación de un replicante, a Jack Rederman XX, en el enésimo remake de “Lo que el viento se llevó”.

No sé si al final la mayoría de actores serán virtuales, pero en cualquier caso creo que lo importante seguirá siendo contar bien una buena historia.

PD: Mi profundo respeto y admiración a todos los que con ordenador, o sin él, convierten sueños en vida, y a todos los cortometrajes y películas de 3D que no han sido citados.

Publicado en endos.zero (nº4)

… de paseo.

Esta tarde (#19J) he estado de paseo por Palma, no suelo pasear por la ciudad, y eso que dicen que es uno de los deportes más sanos, "curiosamente" he coincidido con miles de vecinos con los que por alguna razón siento simpatía y empatía, con los que me alegro y entristezco. Todo ha transcurrido en el ambiente más pacífico y tranquilo posible, ha sido un agradable "paseo ciudadano" de domingo.

No soy de manifestaciones, en toda mi vida sólo me he movilizado en tres ocasiones, debe ser que soy extremadamente selectivo porque motivos para echarnos a la calle los tenemos todos los dias. No me gusta demasiado eso de que miles de personas salgan a la calle, siempre hay algún interesado que acaba colocándote al lado de su bandera en algún medio.

La primera manifestación en la que participé pedía la liberación de Miguel Angel Blanco que había sido secuestrado por ETA, la segunda contra la participación en la guerra de Irak y la tercera, ésta, contra políticas europeas que velan sólo por los intereses económicos de unos y no por las vidas de la mayoría. En la primera los terroristas desoyeron las movilizaciones y acabaron con la vida del secuestrado. En la segunda el gobierno hizo oidos sordos a la multitud y acabó participando en una guerra injusta.

En ambos casos no se produjeron cambios en el sentido en el que la mayoría pedía, pero se produjeron cambios, en un caso se constituyo el Foro de Ermua y en el otro se produjo un notable giro político. Siempre se producen cambios aunque no sean los deseados.

No sé que cambiará tras el #15m y el #19j pero seguro que cambios los habrá.

No habremos hecho el paseo en balde!.

... de daltonismo

Me alegré el día que murió Franco porque ese día al llegar a las puertas del colegio nos mandaron de nuevo a casa, por mí como si se moría cada día un dictador y no teníamos clase hasta la llegada del verano, o mejor, hasta el curso siguiente. Recuerdo el 23F, en casa estrenábamos equipo de música y curiosamente teníamos puesta la radio en el famoso momento del "¡todos al suelo!". Pensé, mañana no hay clases.

La RAH (Real Academia de la Historia) me ha hecho recordar esos momentos de infancia y juventud. En mi vida actual, afortunadamente, poco me importa la muerte de uno o el intento de golpe de los otros, o de los mismos. Me importa más el hecho de que seguimos discutiendo por los matices, que sé que son realmente importantes pero que por desgracia marcan demasiado nuestras diferencias.

Es verdad que en ocasiones es difícil ver la diferencia entre el vaso medio lleno o medio vacío, o entre el color fucsia o magenta, pero los matices nos permiten distinguir el uno del otro. Afortunadamente cada uno ve el color, y la vida, desde su propia perspectiva. Incluso en ocasiones vemos el vaso medio lleno cuando realmente está medio vacío, o nos equivocamos y confundimos colores. Nos convertimos en daltónicos que sólo ven las cosas en rojo y azul. Pero lo cierto es que una elección u otra no son tan distantes. Sería un error no saber distinguir entre colores y matices.

No me importa cierto daltonismo político, lo que niego es ver las cosas en los colores del "no-do".

... de azúcar y fantasmas.

No pretende ser mi intención elaborar una nueva receta de golosina para halloween. Para magníficas recetas culinarias ya existen otros blogs. Azúcar y fantasmas son las palabras que mejor describen las sensaciones contradictorias que he tenido estas últimas semanas.

Movimientos como #15M o #acampadas que han sido y son noticia, pero que poco a poco van perdiendo notoriedad e intensidad como un terrón de azúcar en un vaso de agua, que por el sólo paso del tiempo pierden la consistencia con la que se iniciaron. Igual que los buenos propósitos al comienzo del año nuevo, o los buenos deseos personales de cambiar algo pero que la falta de concreción, o voluntad, impiden que se materialice en algo tangible.

Estas semanas me he reencontrado con amistades en la red, algunas con las que apenas he tenido dos conversaciones y otras con las que conversé largo y tendido pero que el tiempo se ha encargado de marcar una gran distancia. Personas, en todo caso, con las que existe una especial conexión, gente de la que me fío y de las que una frase (tweet), en la red, me sugiere sentimientos y reflexiones, y en los tiempos que corren eso no es poco. En definitiva que "endulzan".

Por otro lado visiones de la realidad desde la perspectiva de una novela o de la óptica parcial de un informativo, que permiten descubrir pensamientos fantasmas. Miedo a que la violencia haga acto de presencia en nuestras vidas, como ya ha ocurrido otras veces, mostrándose como solución al cóctel de la indignación, la falta de trabajo y la ausencia de futuro. Afortunadamente por el momento la situación parece estar controlada, pero tengo la sensación de que unas pocas gotas más en el vaso de nuestra paciencia colectiva y el cóctel podría acabar siendo molotov.

Pongámosle azúcar a la vida, y preparemos un combinado bien dulce.


... de marcadores

La semana ha estado llena de marcadores, que me han movido a escribir este post en mi "dejadodelamanodedios blog-personal", y no me refiero sólo a los ya casi "cansinos" enfrentamientos entre Madrid-Barça, sino también a las cifras del paro ( <5000000), al enfrentamiento Obama-Osama Bin Laden, resuelto de penalti con un vergonzante 1-0, a las listas electorales de Bildu (6-5), y al inicio de campaña electoral(#candidatospalma).

Todos esos temas han sido en algún momento de la semana TT (trend topic) en las redes sociales. No me queda la menor duda de que estamos informados, bien o mal, y de que la red genera opinión. Lo que no tengo tan claro es quién escucha esa opinión.

Una vecina, funcionaria, me comentaba ayer que su incompetente jefe se coloca las medallas del trabajo que realiza todo un departamento, sin pegar él ni chapa. Se cumple el refrán de que "unos cardan la lana y otros se llevan la fama", eso pasa en todas partes. De hecho creo que ocurre con descaro en el ámbito político, cuando las cosas van bien hemos de creer que es gracias a los maravillosos políticos que tenemos y cuando van mal parece que quieren hacernos creer que no son ellos los culpables.

Supongo que los políticos deben utilizar internet, el correo electrónico, y sobre todo redes sociales, supongo que leen atentamente lo que quieren oír y más atentamente lo que no quieren oír, … igual es mucho suponer.

Quiero creer que en una política 2.0 los gobernantes no son capaces de tomar según que decisiones sin escuchar primero lo que la sociedad le dice, no lo que cree el político que quiere la sociedad. Esa es la auténtica revolución que vivimos, hoy las distancias se acortan hasta el punto de casi no existir, somos capaces de "escuchar" lo que cualquiera piensa.

En las distancias cortas solemos valorar el afecto y la capacidad de escucha de nuestros amigos y compañeros, de nuestros familiares, de nuestra pareja e hijos. Yo no le pido ningún afecto a quienes gobiernan pero les exijo una exquisita capacidad de escucha.

Seguro que todavía no somos una sociedad 2.0 completa, pero quizás nuestros políticos no son ni 1.0.

... de fallos

A temporadas da la sensación de que el mundo es una especie de torre de naipes, y nuestras propias vidas también, donde se mantiene el equilibrio no sin dificultad. Un pequeño fallo y la mayor parte de la baraja se viene abajo.

Todo está lleno de fallos, en ocasiones no demasiado visibles, sobre los que se sigue construyendo la torre.

El otro día una persona me comentó lo mucho que le había gustado algo que escribí en una entrada del blog, algo que en principio escribí pero a lo que no dí demasiada importancia. Y resulta que eso, "sin importancia", es lo que más sorprende a otra persona.

Es curioso que nuestras acciones incluso las que inicialmente parecen fallos afectan a los que nos rodean, y no somos conscientes de hasta que punto influyen en otros. Aciertos y fallos, atracciones y repulsiones mantienen el equilibrio en nuestras vidas igual que en la teoría del caos. Y todo lo que hacemos tiene sus consecuencias.


Aunque sea con cartas ya tumbadas sobre la mesa la torre sigue creciendo, poco, pero sigue creciendo.

... de semáforos

Los semáforos tienen algo de surrealistas, nos obligan a detener nuestra actividad durante un tiempo, incluso en ocasiones hacen dudar de si regulan el tráfico o tan sólo nos ponen a prueba. Muchas veces nos paran para no ceder el paso ni a vehículos ni a peatones, y uno se encuentra parado de madrugada en un semáforo contemplando una avenida absolutamente vacía, dudando de haber sido teletransportado al fin de la humanidad.

El otro día ante mis ojos, en un semáforo a media mañana, vi un canario. El pobre y malherido pájaro, que seguramente se había caído del nido o de la jaula que lo cobijaba, intentaba cruzar, a pequeños saltitos, una avenida. A pocos metros varios vehículos permanecíamos retenidos en una de esas absurdas esperas. Yo y los otros vehículos, que ocupábamos las primeras posiciones, nos percatamos de su torpe presencia. El semáforo, con la precisión de un metrónomo, se puso verde, su automatismo no atiende a razones. Nos pusimos en marcha, la primera linea de vehículos pasó esquivando al canario, miré por el retrovisor, la suerte le salvó de nuestra primera embestida, pero dudo que le salvase de las veinte siguientes, sería demasiada suerte. Seguramente murió atropellado, mejor dicho, aplastado.

Hace ya bastantes años un amigo me comentó que nos acercábamos a la cultura del interruptor, cada día estoy más convencido de ello. Yo creo que en parte nos estamos volviendo interruptores dentro de una inmensa maquinaria. Pulsamos una tecla y esperamos la felicidad y que el mundo gire a nuestros pies, hemos aprendido que ciertas felicidades son accesibles con algunas pequeñas acciones, y ante esas pequeñas acciones, como pulsar unas teclas, salivamos como los perros de Pavlov esperando nuestra recompensa. Los matices humanos sucumben a la avalancha de información, maquinas, ordenadores, tecnología... . Da la sensación de que el hombre pertenece a la maquinaria y no al revés.

Nos estamos volviendo bastante autómatas en nuestras vidas. Automatizamos nuestras acciones hasta tal punto que si un semáforo se pone verde arremetemos contra la vida, y lo consideramos normal.

... de 24

¡Ya somos 24!. Según google analytics en la última semana 24 usuarios únicos han visitado el blog, los hay con poderes sobrehumanos capaces de leer el blog en una visita relámpago de 1 segundo, y los hay que dedican 7 minutos de su maravilloso tiempo a leer las entradas. De esos 24 unos 6 han incorporado comentarios en alguna de las entradas proporcionando así nuevas ideas. A todos ellos gracias por dedicar algo de su tiempo.

Sin duda el que me tiene intrigado es el visitante misterioso con superpoderes, una persona capaz de leer un blog en 1 segundo, imaginate 86400 blogs al día, bueno vale, quítale un par de segundo para comer, dormir y otras necesidades vitales, aún así salen miles de blogs.

Independientemente del visitante misterioso lo curioso es que google analytics sea capaz de registrar las visitas, incluso esa. Y no sólo registra nuestras visitas, google también posee nuestros correos, nuestros archivos, vídeos, fotos, conoce nuestro amigos, tiene nuestra agenda, números de teléfono, sabe lo que buscamos y donde lo encontramos. ¿No es eso demasiado poder para una sola empresa?. La cuestión es si confiamos en alguna persona tanto como para proporcionarle toda esa información personal.

Conozco gente que identifica internet con google y si en su página de inicio no aparece la de google no sabe ni por donde navegar. No hace tanto tiempo la gente utilizaba otros buscadores (¡es verdad, hay más buscadores!). Estaría bien que se organizase el día internacional sin google, mejor aún, estaría bien que intentásemos darle una oportunidad a cualquier otro buscador que conozcamos, incluso que diversificásemos nuestras opciones en internet para que no sólo una empresa dispusiese de tantos de nuestros datos.

Si me molesta que casi todo el mundo utilice determinado sistema operativo en sus ordenadores, de igual forma me molesta que una empresa se este haciendo con casi todas las búsquedas y algún que otro servicio de internet.

Diversidad es riqueza, incluso si hablamos de software e internet.

... de parejas

Dicen que en la vida hay un momento para cada cosa. Estos parecen ser los años de las rupturas matrimoniales. En mi círculo más cercano se han separado 4 parejas de familiares y 3 de amigos próximos, una auténtica pandemia. A lo mejor es que en el reverso del acta matrimonial aparece en la letra pequeña la fecha de caducidad, y con la emoción de la boda la gente no se la lee.

Pero lo que realmente me llama la atención es que hablando con algunos de ellos, tras la separación, han empleado la misma expresión para referirse a sus exparejas, ".... no le reconozco". En algún rato tendré que releer "El arte de amar" de Erich Fromm, pero me sorprende la expresión. Quizás pretendan acentuar la sorpresa, o el hecho de sentirse engañados en la relación con lo que creían conocer y lo que desconocían, y por tanto no reconocen.

Conocer y reconocer, conocerse y reconocerse, gran problema en la relación de pareja. Erich Fromm, si no recuerdo mal, establece cierta relación entre amar y conocer. Yo soy de la opinión de que en la relación de pareja se potencian tres entidades, tres vidas: la propia, la del otro y la de la pareja. Uno no se anula en una relación, al contrario se crece, igual que le debe ocurrir al otro, y siempre teniendo presente que ambos constituyen otra entidad distinta a ellos, otra vida, la de pareja. Uno se ve reflejado en el otro miembro de la pareja y se reconoce, en parte, en el otro. Como ocurre con los hijos, que tras años de convivencia, nos reflejan detalles de nosotros mismos. La convivencia, el conocimiento y sobre todo el afecto parecen ser una buena base para la pareja. Cuando alguna de ellas falla, es más que probable que la vida de pareja se vea alterada.

De todas formas, mejor que algunos estén solos a mal acompañados, o acompañados por alguien que no favorece el propio crecimiento, o el de la pareja. Hay gente excesivamente egoísta en las relaciones que solamente busca su felicidad, sin caer en la cuenta de que la felicidad de uno depende de la felicidad de los que nos rodean.


... de cloud living

Hace más de un año que todo el mundo habla del cloud computing, de facebook, de tuenti, de redes sociales,..., incluso aparece en periódicos con la misma naturalidad con la que el "fotosop" aparece ya en las tertulias del corazón de los programas de televisión. La verdad es que internet y sus posibilidades cada día están más presentes en nuestras vidas. En veinte años el panorama ha cambiado muchísimo.

Para describir la evolución de lo que hoy conocemos como WEB yo me quedo con la forma en que interactuamos con ella. En la web 1.0 lo importante es la información y que el usuario lee, en la web 2.0 además de leer el usuario escribe y participa, en la web 3.0 los servicios y datos están en la red.

Realmente parece que internet es un nuevo mundo que se va conquistando y colonizando poco a poco, donde el software hace de abanderado de la colonización, y en el que cada vez realizamos más de nuestras actividades normales. Tareas que antes se realizaban de persona a persona, "en vivo", hoy se realizan "on line". Ir a la biblioteca, comprar un billete de avión, buscar un hotel para las vacaciones, charlar con los amigos en un bar, ir al cine, buscar el último disco de nuestro grupo favorito ... todo eso tiene ya una equivalencia en el mundo "on line". Eso ya parece cloud computing, yo diría más , para mí es "cloud living". La internet que hoy triunfa es la de las relaciones, mensajería, redes sociales,blogs,... aquella que nos permite relacionarnos con personas mediante la máquina, no aquella en la que la máquina o el software es el fin.

Basta ver en un día normal cuanto tiempo pasamos delante del ordenador conectados a internet realizando cualquiera de nuestras actividades "relacionales", y compararlo con el tiempo que pasamos delante del ordenador trabajando sin conexión a internet. Si el primero tiende a ganar es que nos acercamos al "cloud living".

Las relaciones personales en internet mediante correos, mensajería instantánea, videoconferencia, blog's, conectan a las personas de una forma cada vez más directa e intima, a este ritmo quizás en la web 5.0 la gente ame mediante un conector usb 4.0. Aunque para esos fines los humanos ya estamos dotados de un puerto de comunicaciones de entrada-salida. Por el momento yo me quedo con lo puesto.

... de dolor

Debe ser la edad, lo cierto es que la semana comenzó con dolor y no es una metáfora sobre lo maravillosos que son los lunes. El dolor procedía de una cantera situada en la zona lumbar. ¡Horror, piedras!, ¡...y como duele!.

Tras un noche de insomnio y una mañana de perros, no lo digo por haberla pasado en compañía de "Yoda", un pequeño cálculo renal fue "parido". Los inquietos paseos por la casa durante toda la mañana me alejaban de la sensación de dolor, sin apenas conseguirlo.

Desde la perspectiva que dan los días y muchísimos litros de agua de por medio, me permito escribir algo sobre el dolor.

El dolor nos incapacita para las actividades cotidianas, todos los sentidos y nuestras percepciones se vuelcan en los detalles de lo que estamos sufriendo, sin darnos tregua para que nuestros pensamientos sigan su normal devenir. Sin duda a mayor nivel de dolor le corresponde mayor nivel de incapacidad, alejándonos de nuestra actividad normal. El sólo hecho de desplazarse de un sitio a otro de la casa, se puede convertir en una misión casi imposible, en la que uno analiza todos los elementos y movimientos para que aquello le suponga el mínimo esfuerzo. Lo cotidiano, lo de todos los días, lo normal, se vuelve extraordinario cuando lo "recuperamos", aunque no tardamos mucho en olvidar que en nuestros casos, lo "normal" ya es extraordinario.

Dicen que uno de los antónimos de dolor es bienestar, desde mi punto de vista, en nuestras privilegiadas vidas, podría ser "normalestar".

... de noticias

Sólo han pasado unas semanas y en los medios da la impresión de que la "gripe A" haya sido erradicada. Lo que hace días era noticia de titulares y ocupaba, y preocupaba nuestras vidas, hoy casi ni existe en los diarios y resto de medios. La presión informativa a la que fuimos sometidos durante días, con información al minuto de casos y posibles casos en nuestros países, provincias y ciudades, hasta el punto de llegar a pensar que el amigo del vecino de mi vecino de la escalera de al lado podía poner en riesgo nuestra propia salud, ha sido sustituida. Ya no es "noticia".

Siendo malo, y tirando del ramalazo de la conspiración, algunas veces parece que somos cobayas de experimentos sociológicos para ver cómo respondemos ante determinadas situaciones, en este caso ante la amenaza de una enfermedad global. O eso, o es que los guionistas de hollywod han decidido realizar un reality show global para su próxima película catastrofista, con un presupuesto desorbitado.

Lo cierto es que, afortunadamente, somos vulnerables ante las noticias que nos rodean. Somos vulnerables a las noticias "generales" de los medios y somos mucho más vulnerables a las noticias "personales" de los que nos son cercanos. Basta que alguien relativamente próximo nos comunique una noticia, para que nuestras emociones y estado de ánimo cambien en un sólo instante. Y ese es el "problema".

Los árabes se saludan con un gesto de la mano recorriendo el corazón, la boca y la frente y luego elevándola al cielo. Un precioso gesto para expresar que Alá este con alguien de corazón, de palabra y de pensamiento.

Las noticias nos bombardean a todas horas y nosotros no podemos estar constantemente cambiando de ánimo. Por eso es bueno que nos dejemos tocar por la vida a nivel del corazón, de la palabra, pero conviene que seamos más cautos a la hora de que algo nos toque el "ánimo".

... de pequeñas ventajas

Me gusta el ajedrez, y en este maravilloso juego una pequeña ventaja posicional o de un pequeño peón determinan el desenlace final de la partida.

En la vida a veces pasa lo mismo. El otro día una alumna se paseaba con un short, más bien extra-mini-short-short, quizás algun@s no sepan jugar a ajedrez pero saben muy bien la importancia de las pequeñas ventajas en la vida. Aquella chica seguro que sabía que la diminuta prenda le estaba ofreciendo una ".... pequeña ventaja" respecto a sus compañeros en el aula, o en los pasillos, o en la calle, y que de aquella forma, como en el ajedrez, si es capaz de mantener la ventaja puede resultar, en alguno casos, determinante en el desenlace final.

Yo no tengo unas bonitas piernas que enseñar, las mías son más bien peludas, pero creo que todos empleamos pequeñas ventajas en nuestra vida cotidiana con la intención de ganar algunas partidas. A veces los niños ponen cara triste para que alguien les pregunte : ¿qué te pasa? y de esa forma reclamar nuestra atención. O se muestran extremadamente contentos para que alguien les pregunte: ¿qué te ha pasado? y así reclamar, también, nuestra atención. Quizás los adultos actuamos de una manera similar, más sofisticada pero similar. La cuestión parece ser, ser el centro de atención, por lo menos en los niños.

El secreto, supongo, es conseguir pequeñas ventajas de una forma sutil, para así ganar la partida.

Cuidado, hay gente que juega muy bien al ajedrez empleando la vida como tablero.